Política

GANAR-GANAR, GRAN JUGADA POLITICA EN LA UASD


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Tras un arduo proceso electoral universitario, en una lucha de titanes, se produjo este domingo 12 de junio el cierre de la campaña de Edituridis Beltran, con un titular de prensa que dice: “Con un despliegue de diferentes figuras de los ámbitos de la docencia y el arte, realizó Editrudis Beltrán su cierre de campaña para la rectoría de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), bajo el lema “celebración del triunfo.”

Un día después, lunes 13, el candidato a rector Jorge Asjana, hace su cierre de campaña y otra reseña de prensa expresa que: “al pronunciar el discurso central de acto, donde maestros, estudiantes y servidores administrativos se dieron cita al Aula Magna, dijo que “producto de ese contundente apoyo, la Gran Alianza exhibe hoy resultados gratificantes, pues nos dice con claridad meridiana, que durante el periodo 2022-2026, la UASD seguirá en las mejores manos.”

Al juzgar por los discursos y los despliegues de fuerzas y pasiones, estamos frente a dos ganadores, por un lado, Editrudis Beltran, vinculado al partido oficial por conducto de su hijo, figura clave en el equipo del presidente Luis Abinader que, a pesar del evidente apoyo de figuras cimeras del PRM, este partido ha sido cuidadoso  no ha anunciado apoyo oficial a ninguno de los  candidatos, independientemente, de los amarres partidarios tras bastidores que se hayan realizado.

Por su lado, Jorge Asjana, ha recibido el apoyo del indómito ex presidente Hipólito Mejía, quien ha publicado que su candidato a la rectoría de la UASD. sin embargo, esto no compromete la responsabilidad del partido, pero sí divide el interés del PRM, en razón de que la figura del ex presidente tiene un peso especifico en dicha institución.

Anteriormente he expresado los peligros del trayecto que han recorrido los gladiadores Editrudis y Asjana, en el sentido de que las tendencias tipifican el destino final de la carrera electoral, la cual ha ido marcando sus propios espacios. Editrudis tuvo un inicio avasallante con ventajas de 80% contra un 10% de Asjana, pero en el discurrir de la campaña, Editrudis Beltran ha venido bajando paulatinamente y  Asjana ha contiunado subiendo.

Al cierre de la campaña, las mismas encuestas le han estado marcando un 57 y 54% a Editrudis y un 30 a un 40% a Asjana, sin precisar el porcentaje restante, a pesar de que son solo dos candidatos. Otras  encuestadoras han estado dándole un 57 y 54% a Asjana y 43 y 46% a Beltran.  No vamos a valorar la veracidad o no de estos datos, lo que si vamos a analizar es el valor de las tendencias del proceso que implica los modelos utilizados por  los candidatos y los supuestos que se han venido produciendo en la percepción de los votantes durante el desarrollo de la contienda.

A pesar del reducido universo electoral de 3,215 votantes, la lucha ha sido férrea, han incidido decenas de organizaciones internas y externas ofreciendo su apoyo indistintamente, se han expresado figuras importantes a favor de uno u otro candidato, sin embargo, a diferencia de elecciones anteriores  de la UASD, los partidos se han abstenido de dar declaraciones públicas de apoyo a alguno de ellos.

Hemos descrito dos equipos triunfalistas, ambos han presumido de contar con el apoyo del gobierno. En el caso de Beltran, hemos citado los amarres de fondo, sin embargo, todo se ha diluido en la percepción de un apoyo discreto sin el endoso oficial del presidente, validado por la participación militante del Ministro de Educación Superior, quien fue rector de la Universidad, apoyando decididamente a su esposa a la vicerrectoría de extensión.

En el otro extremo, Asjana, luce muy relajado por su trayectoria ascendente, con el apoyo de muchos sectores públicos, medios, figuras de incidencia, con el respaldo directo y personal de la rectora Emma Polanco y el endoso público de  Hipólito Mejía, convierten a Asjana en un peligro para las pretensiones de Beltrán.

Las luchas eleccionarias en la UASD, históricamente han tenido el estímulo o patrocinio de sectores políticos que contribuyen a inclinar la balanza en el conteo de los resultados finales.  Para nadie es un secreto que, tanto los movimientos estudiantiles y los demás grupos que operan a lo interno no tienen esa fuerza decisoria ni determinante en el voto, pero muchas veces son la representación de esos grandes sectores nacionales.

Al Partido Revolucionario Moderno estar solo en este escenario electoral, se ha podido dar el lujo de apoyar a los dos candidatos, sin que esto pueda ser interpretado como división, todo lo contrario, inteligencia política. Esto muy bien pudo ser desmontado, si otro partido le endosaba su simpatía a uno de los candidatos, provocando la coincidencia con uno de los sectores de la organización política de poder y así producir la sensación de que el PRM está dividido. Sin embargo, ese otro partido, corre el riesgo de ser acusado de aliado al partido oficial.

La verdad es que, el verdadero ganador en este proceso es el partido de gobierno, que ha realizado una maniobra estratégica por mantenerse públicamente al margen como institución, aunque diversos dirigentes y funcionarios han dado su apoyo público a uno y a otro,  sin embargo, el silencio del presidente y el apoyo  público del ex presidente,  convierte al partido en ganador, independientemente de quien resulte electo rector,  por lo siguiente: a)- En caso que Editrudis gane, gana el sector del presidente Luis Abinader; b)- En caso que gane Jorge Asjana, gana el PRM a través de la figura del ex presidente Hipólito Mejía.

Al partido de gobierno no le conviene hacer público el apoyo oficial a ninguno de los candidatos, porque de todos modos es la fuerza política del país, que antes de los resultados de las elecciones de la AUSD resultara triunfador con cualquiera de los dos que gane, lo que deviene en desventaja para uno y en ventaja relativa para otro. Esto le coloca un candado a la intención institucional del PRM, una gran jugada maestra.

La pregunta es, resultará aventajada la academia con uno o con otro candidato?, cada elector deberá sacar sus propias conclusiones el próximo miércoles, y nueva vez apelo al análisis de las fortalezas programáticas y de las propuestas de fortalecimiento de la UASD de ambos candidatos.  Escojamos al que mejor le convenga a la Universidad, a los estudiantes, a los docentes, los servidores y en fin, al pueblo dominicano.  ¡La suerte está echada, que gane el mejor y que ambos celebren el fortalecimiento de la democracia interna de la UASD sin resentimientos.

Por el maestro José Miguel Vásquez García

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